Plásticos Hidrosolubles: más de 10 años lanzando soluciones de plástico biodegradable compostable

En nuestros días la necesidad por establecer sistemas de transformación y gestión del material plástico que no dañen al entorno es una prioridad para empresas e instituciones públicas, pero hace diez años ya existía una empresa valenciana, Plásticos Hidrosolubles, creada con apoyo del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y el Instituto Valenciano de Finanzas para producir film de plástico hidrosoluble y biodegradable. Ese mismo año 2006 ganaría el Premio NOVA a la innovación empresarial. Actualmente bajo su marca GreenCycles® comercializa a nivel internacional una gran variedad de productos en film soplado e inyección, principalmente en Alemania, Francia, Reino Unido y EE.UU., y está entrando en el mercado de la impresión 3D con sus nuevos filamentos hidrosolubles y biodegradables.

El plástico hidrosoluble se obtiene de la transformación de resinas de Polivinil Alcohol (PVA ó PVOH), un polímero fósil resultante del cracking del petróleo, cuya naturaleza sorprende por su elevada capacidad de biodegradabilidad, que se traduce en un “residuo cero” y un aporte positivo al medio ambiente.

Pellets hidrosolubles, biodegradables y compostables para soplado, inyección, filamento, etc.
Granza color verde GreenCycles, por Plásticos Hidrosolubles

El PVA es un material muy versátil que permite obtener productos terminados de muy diferentes propiedades mecánicas (resistencia, plasticidad, moldeabilidad, etc.) en función de la manera en que esté trabajado y formulado, explica Elena Moreno, CEO de Plásticos Hidrosolubles. Esto nos permite producir soluciones plásticas que una vez finalice su periodo de funcionalidad no requieran de la gestión del residuo, ya que podremos eliminarlas mediante disoluciones contraladas, aplicando agua a alta temperatura, o simplemente dejando que las condiciones ambientales (agua, humedad, temperatura) ayuden a su disolución de forma natural.

En efecto, gracias a distintas formulaciones se pueden obtener desde láminas muy finas para termoformado y envasado de detergentes, que se disuelvan en escasos segundos de contacto con el agua, hasta productos con alta tenacidad y baja solubilidad que sólo se disuelvan a temperaturas muy concretas para poder decidir cuándo y cómo se producirá su desintegración, como por ejemplo mallas geotécnicas para soportación de terraplenes ó tutores de plantas.

El aspecto que más suele sorprender de este material es su alta biodegradabilidad, e incluso su compostabilidad, siendo uno de los pocos productos que llevan el sello de calidad OK Vinçotte, que confirma que estos productos no sólo son inocuos para el medioambiente, sino que además tienen la capacidad de convertirse en abono orgánico. Todos los productos GreenCycles® tienen una alta concentración de resinas de gran pureza de PVA y no utilizan ningún plastificante ni aditivo que no sean coherentes con su alta capacidad de descomposición en unidades moleculares básicas para, una vez finalizada su vida útil, transformarse en agua, CO2, sales minerales y biomasa, indica Moreno. A partir de esa biodegradación, con un proceso de fermentación natural en condiciones adecuadas de temperatura y humedad, el material resultante se convierte en abono natural ó “compost”. Por este motivo, este material está considerado dentro de los “bioplásticos”, y la empresa colabora muy activamente en ASOBIOCOM, la Asociación de los Plásticos Biodegradables Compostables.

Film hidrosoluble tecnología “cloud” para envasado de líquidos

¿Y dónde está el secreto? La clave reside en los años de desarrollo de formulaciones, todas patentadas por esta empresa valenciana, englobadas en tres categorías de producto: baja temperatura, media temperatura y alta temperatura, que indican la temperatura óptima del agua que se necesita en cada caso para conseguir la disolución del material a la mayor velocidad. Como ejemplo, mientras que las bolsas de dosificación utilizadas para productos químicos de limpieza, fitosanitarios, construcción, etc. suelen ser de film de baja temperatura, en los casos de bolsas de lavandería para introducir en las lavadoras industriales se utiliza film de alta temperatura, muy resistente para poder transportar las prendas hasta las máquinas, y al mismo tiempo muy rápido de desintegrarse en el lavado a temperaturas superiores a los 50 grados.

En cuanto a los tiempos de compostaje, son tanto más rápidos cuanta mayor sea la presencia de agua y menor de materia, y puede llegar a producirse desde los 35 días hasta los 6 meses. Y debido a su peculiaridad de hidrosolubilidad que este plástico llegue a los mares no es un problema, sino todo lo contrario, ya que su biodegradación es mucho más rápida y además genera un aporte positivo al medio ambiente, ya que es inocuo para los animales y gracias a su compostabilidad ayuda a aumentar los nutrientes y regenerar la fauna marina.

Y es que el espíritu innovador se encuentra en el ADN de esta Pyme valenciana, que además de la comercialización de sus productos estándar, lidera varios proyectos de desarrollo en alianzas a largo plazo con empresas multinacionales. Fruto de ese carácter de innovación continua, Plásticos Hidrosolubles lideró un proyecto Eco-Innovation hace cuatro años, junto con el Instituto de Investigación del juguete (AIJU) y la empresa vasca Armusa de fabricación de cartuchos, para desarrollar un cartucho sostenible que ofreciera incluso mejores prestaciones mecánicas y comportamiento balístico frente al polietileno y otros plásticos convencionales, y al mismo tiempo dejando un “residuo cero” en el terreno, como explicábamos en el número anterior de nuestra revista.
Lo más fascinante de trabajar con materiales tan novedosos es que se nos ocurren continuamente nuevas ideas a desarrollar, o son nuestros clientes los que nos proponen proyectos para encontrar nuevas soluciones que simplifiquen sus procesos industriales o mejoren sus productos finales, comenta Elena Moreno, CEO de Plásticos Hidrosolubles.

Filamento hidrosoluble GreenCycles utilizado como soporte para impresión 3D de piezas complejas

Como resultado de una idea interna, este año la compañía entra en un mercado diametralmente distinto a los actuales en los que opera: la impresión 3D. La compañía comenzó a elaborar su propio filamento para imprimir prototipos para validación de diseños en el desarrollo de sus piezas de inyección, y la capacidad de producir filamentos con sus distintas fórmulas ha derivado en el lanzamiento de un rango de filamentos que son perfectos para utilizar como soporte de figuras complejas en PLA y ABS. Este filamento hidrosoluble presenta una alternativa perfecta a otras soluciones de soporte existentes en el mercado, como el d-limoneno que además de ser más costoso está considerado como perjudicial para el medio ambiente y se recomienda su tratamiento como residuo peligroso. La presentación oficial a nivel mundial se celebrará en la feria Additive Manufacturing Americas que se celebrará en Pasadena (California) en diciembre.

 

Fuente: Revista AVEP (Asociación Valenciana Empresarios del Plásticos), edición octubre 2017. Ver reportaje en página 54 de este enlace

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